Corallus hortulana
(Linnaeus, 1758)
Nombre común:
Nombre científico:
Dentadura:
Serpiente:
Distribución geográfica:
Distribución venezolana:
Boa dormilona, Falsa mapanare, Boa arborícola del Amazonas.
Corallus hortulana
Aglifa
No Venenosa
Venezuela, Colombia, Guyana, Surinam, Guayana Francesa, Ecuador, Peru, Brasil y Bolivia.
Amazonas, Bolivar y Delta Amacuro

Descripción general
Corallus hortulana es una serpiente no venenosa y constrictora, ampliamente distribuida en las regiones tropicales de Sudamérica y una de las boas arborícolas más comunes en Venezuela. Presenta un cuerpo alargado y comprimido lateralmente, claramente adaptado a la vida en la vegetación, con una cola prensil que utiliza activamente para desplazarse y mantenerse suspendida entre las ramas. La especie presenta reproducción vivípara, característica común en las boas arborícolas.
La cabeza es bien diferenciada del cuello, presenta ojos relativamente grandes con pupilas verticales, una combinación anatómica relacionada con su estrategia de caza por emboscada en ambientes tridimensionales, que le permite detectar y evaluar presas tanto en condiciones de baja luz como cuando están sobre estructuras elevadas. (click aqui para ver más acerca de las pupilas de las serpientes)
Es una especie de tamaño medio dentro del género, con adultos que generalmente alcanzan entre 1,5 y 2 metros de longitud.
Uno de los rasgos más característicos de C. hortulana es su alta variabilidad de coloración y patrón, incluso dentro de una misma población. Puede presentar tonos marrón, gris, oliva o amarillentos, así como combinaciones más contrastantes con manchas, bandas u ocelos bien definidos. En ejemplares adultos, la coloración tiende a oscurecerse y aparecen manchas redondeadas que, en algunos casos, recuerdan al patrón de serpientes venenosas. Esta variabilidad no responde a cambios ontogenéticos marcados, sino a diferencias genéticas entre individuos.
Distribución y hábitat en Venezuela
En Venezuela, Corallus hortulana se encuentra ampliamente distribuida en regiones boscosas de tierras bajas, especialmente en la Guayana venezolana, el sur del Orinoco y zonas del oriente y centro-norte del país donde persisten ambientes húmedos adecuados. Su presencia está estrechamente ligada a bosques tropicales húmedos, bosques de galería y áreas con vegetación densa, aunque también puede aparecer en ambientes secundarios y zonas parcialmente intervenidas.
Los registros indican que suele encontrarse cerca de cursos de agua, claros de bosque y bordes de selva, donde la estructura de la vegetación le permite cazar y refugiarse con facilidad. Es una especie principalmente de baja altitud, aunque su distribución responde más al tipo de hábitat que a un rango altitudinal estricto.
Comportamiento y ecología
Corallus hortulana es una serpiente de hábitos principalmente arborícolas, que pasa largos periodos enrollada sobre ramas, adoptando posturas de reposo que le han valido en algunas regiones el nombre común de “dormilona”. Permanece inmóvil durante el día y muestra mayor actividad durante la noche, cuando sale a cazar.
Su alimentación es variada e incluye pequeños mamíferos, aves, murciélagos y otros vertebrados, capturados mediante emboscadas desde la vegetación. Caza por constricción y muestra una notable precisión al atacar presas en espacios tridimensionales complejos.
Aunque suele ser tranquila cuando no es molestada, puede reaccionar de forma defensiva y mostrarse agresiva si es manipulada, con mordidas rápidas y repetidas.
Este comportamiento, sumado a su patrón oscuro con manchas en ejemplares adultos, ha llevado a que sea confundida con serpientes venenosas, particularmente con mapanares, razón por la cual en algunas zonas es conocida como “falsa mapanare”. Esta confusión representa una de sus principales amenazas frente al ser humano.
Desde el punto de vista ecológico, cumple un rol importante como depredador arbóreo generalista, contribuyendo al control de poblaciones de pequeños vertebrados en ecosistemas forestales.
Conservación
Corallus hortulana no se considera actualmente una especie amenazada a nivel global, gracias a su amplia distribución y capacidad de adaptarse a distintos tipos de bosque. Sin embargo, enfrenta amenazas locales asociadas a la deforestación, la fragmentación del hábitat y la eliminación directa por confusión con serpientes venenosas.
La educación y la correcta identificación son fundamentales para su conservación. Evitar su persecución innecesaria contribuye no solo a la protección de la especie, sino también al equilibrio ecológico de los ambientes donde habita.
Notas
Es una de las boas arborícolas más variables en coloración presentes en Venezuela.
La confusión con serpientes venenosas se debe principalmente al oscurecimiento del patrón en adultos, no a su comportamiento.
Su conducta defensiva no implica peligrosidad médica.



